miércoles, 27 de febrero de 2013

Espíritu libre y acumulación de benevolencia

haideé iglesias

El espíritu atraviesa montañas, pero éstas no pueden alterarlo; entra en los ríos y océanos, pero éstos no pueden mojarlo. En un lugar angosto no se siente sofocado y, aunque se desplaza a través del cielo y de la tierra, no se agota.
Aquellos que no lo comprenden ya pueden tener recursos materiales, una cultura artística y una actividad intelectual y literaria brillante, que nada de esto los ayudará a gobernar el mundo si les falta esta comprensión.

El humanismo es la demostración manifiesta de la acumulación de benevolencia; el deber social es compartir los sentimientos humanos y armonizarse con lo que es apropiado para la comunidad. 

El Tao de la política. Sobre el estado y la sociedad

lunes, 25 de febrero de 2013

El Zen falso


haideé iglesias

Muchos discípulos tienen la desgracia de tropezar con maestros que carecen de la percepción adecuada de la verdad, que se dedican a ofrecer explicaciones absurdas creyendo que sus interpretaciones personales de los relatos Zen son la verdad absoluta. Su única aspiración consiste en llegar a ser reconocidos como expertos en el Zen. Esta es una enfermedad muy grave.

Maestro Mi-an

viernes, 22 de febrero de 2013

Los defectos del Zen

haideé iglesias

Varias pueden ser las causas por las que una persona no logra la iluminación a pesar de llevar a cabo una práctica intensiva.
Quizá se hayan hecho adictos a los aforismos Zen.
Quizá se aferren a un tipo de meditación que los transporta a un reino de supuestas maravillas.
Quizá conciban el vacío como mera ausencia de forma.
Quizá sólo cultivan el Zen y el Budismo en su propia mente.
Quizás su búsqueda de iluminación no sea más que un intento de escapar de la ilusión.
Quizá en su momento no encontraron un maestro realmente iluminado y permanecen engañados en la trampa de la imitación.
Pero los principiantes no son los únicos que padecen este tipo de problemas. También ha habido maestros que experimentaron la mente esencial, vislumbraron su naturaleza original y lograron acceder al estado original sin llegar a comprender, no obstante, la verdad completa. 

Maestro Mi-an

miércoles, 20 de febrero de 2013

Jirones

haideé iglesias

Desmembrados jirones entrelazados con la misma suavidad que los dispersa...

lunes, 18 de febrero de 2013

Una llama de amor

(Imagen de autor desconocido para mi)

En Oriente hay muchas personas y tradiciones que han llamado madre a Dios. Su enfoque es más relevante. Observa a Buda, su rostro recuerda más al rostro de una mujer que al de un hombre. De hecho, por eso no se representa con barba o bigote. Nunca verás un bigote o una barba en los rostros de Mahavira, Buda, Krisna o Ram. No es que carezcan de las hormonas correspondientes –seguro que tuvieron barba– pero no se les representa con barba porque eso les daría una apariencia mucha más masculina.
En Oriente los hechos no nos preocupan demasiado; nos preocupa mucho más la relevancia, el significado. Indudablemente, todas las estatuas de Buda que has visto son falsas, pero eso en Oriente no nos preocupa. Es significativo porque Buda se ha vuelto más femenino, más mujer. Es un cambio del hemisferio izquierdo del cerebro al hemisferio derecho del mismo, de lo masculino a la femenino, el cambio de la agresividad a la pasividad, de lo positivo a lo negativo, del esfuerzo a la ausencia de esfuerzo. Buda es más femenino, más maternal. Si realmente te conviertes en un meditador, poco a poco podrás ver muchos cambios en tu ser y empezarás a sentirte más como una mujer que como un hombre, más agraciado, más receptivo, no violento y cariñoso. Y la compasión surgirá continuamente de tu ser; simplemente será una fragancia natural.
Normalmente, lo que llamas compasión sigue ocultando tu pasión. Aunque a veces sientas pena hacia la gente, observa, disecciónala, profundiza más en tu sentimiento y en algún lugar encontrarás que existe algún motivo. En el fondo, siempre hay algún motivo incluso en los actos que creemos muy compasivos. 
He oído contar esta historia:

Luis regresó a casa y quedó desconcertado al encontrarse a su mujer en los brazos de otro hombre. Salió del cuarto chillando:
–Voy a por mi pistola.
Su mujer corrió tras él a pesar de estar desnuda, le sujetó y gritó:
–Necio, ¿por qué te alteras tanto? Mi amante es quien ha pagado los muebles nuevos y mi ropa nueva. El dinero extra que te dije que había ganado con la costura, todos los pequeños lujos que he podido comprar, ¡todo eso se lo debemos a él!
Pero Luis se soltó de su mujer y siguió subiendo.
–Deja la pistola, Luis! –gritó su mujer.
–¿Qué pistola? –replicó Luis–. Voy a por una manta. Ese pobre se va a resfriar como siga ahí tumbado desnudo.

Aunque sientas compasión –o creas que la sientes, o finjas que la sientes– tendrás que profundizar y analizarla y siempre encontrarás algún motivo. No es pura compasión. Y si no es pura, no es compasión. La pureza es un ingrediente básico en la compasión, si no, se tratará de otra cosa, será algún tipo de formalismo. Hemos aprendido a ser formales: cómo comportarte con tu mujer, con tu marido, con tus hijos, con tus amigos, con tu familia. Lo hemos aprendido todo. La compasión no es algo que se pueda aprender. Cuando hayas desaprendido todos los formalismos, la etiqueta y las buenas costumbres, nacerá en ti la compasión. La compasión es salvaje; no huele a etiqueta ni a formalismo. Comparadas con ella, todas esas cosas están muertas. Está muy viva y es una llama de amor. 

Osho

viernes, 15 de febrero de 2013

Libélula en el cielo


La vida nos habla a través de miles de signos. En la nebulosa textura irreductible de una nube aparece el espíritu de la libélula para enseñarnos a entender la importancia de saber que todo es sabiduría, sabiduría de la que todo hemos de aprender, con humildad, dejándo que la vida nos guíe. Fluir, si -.-

haideé iglesias

¡Tan bello vuelo
de sus alas desplegadas!
Agradecida -.-

jueves, 14 de febrero de 2013

Pálpito...

haideé iglesias

en constante ebullición... 
¡Feliz día de San Valentín! -.-

miércoles, 13 de febrero de 2013

Sonrrrrrrisa revelación

haideé iglesias

:) 
Si, revelación de liberación... 
Sonrisa contagiosa de la dicha que anida en cada corazón :)))
Carnaval revelador. 
Curiosa paradoja, si :)
Gracias -.-

lunes, 11 de febrero de 2013

Borroso poder

haideé iglesias

Gestos perdidos
en manos teñidas
de mentiras.
Pretensiones de loor
en barracones cegados
por puertas adormecidas
en las ventanas
no conocidas.

Quejosos, perdidos
aunque relumbrosos
en exteriores,
se afanan en recuperar
el poder que les abrió
la visión.
Una visión que no comprendieron
por eso ahora
más abajo están de lo que
suponían estuvieron.

Si tus palabras no nacen del corazón
se convierten en veneno.
Un veneno que has de limpiar
y así encontrar
lo que no supiste reconocer
con sincera humildad.

Si, poder que el miedo te robó
y ahora borroso se muestra
ante tú mirada,
estupefacta mirada
que no comprende el milagro otorgado
y porfía en confusión
cuando está viéndolo con precisión.

Si, borroso poder...

viernes, 8 de febrero de 2013

¿Qué es una mente llena de ilusiones?

haideé iglesias

Un amigo ha preguntado: ¿Qué es una mente llena de ilusiones? ¿Qué es una mente muy confusa? ¿Qué es la claridad mental?

Debemos comprender esto,pues será útil para la meditación, así como para aprender el arte de morir. Ha formulado una pregunta muy significativa. Pregunta:¿Qué es una mente confusa?" Pero aquí hemos cometido un error. Decimos "mente agitada", "mente confusa". Aquí se encuentra el error. ¿Cuál es el error? El error es que estamos utilizando dos palabras ("mente" y "confusa"), y la verdad de la cuestión es que no existe la mente confusa. En realidad, el estado mismo de confusión es la mente. No existe una mente confusa. La mente es la confusión. 
No se trata de que la mente pueda tranquilizarse: la mente es, en sí misma, la intranquilidad. Y cuando no hay confusión, no se trata de que la mente se haya tranquilizado: es que la mente ha desaparecido. 
Imaginaos, por ejemplo, que hay una tormenta en el mar, que el mar está agitado. ¿Diríais que que se trata de "una tormenta agitada"? ¿Diría alguien que es "una tormenta agitada"? Os limitaríais a decir que es una tormenta, pues "tormenta" ya es, de suyo, sinónimo de "agitación".Y cuando se acalla la tormenta, ¿decís que la tormenta s ha quedado tranquila? ¡Lo único que decís es que la tormenta ya no existe!
Para comprender la mente, recordad también que "mente" no es más que un sinónimo de "confusión". Cuando se hace la paz, no es que la mente se haya quedado en paz, sino, más bien, que la mente ya no existe en absoluto. Aparece un estado de no-mente. Y cuando ya no existe la mente, entonces lo que queda se llama atman. El mar existe aún cuando no hay tormenta. Cuando despareje la tormenta, queda el mar. Cuando la mente confusa deja de existir, lo que queda es el atman, la conciencia. 
La mente no es una cosa, no es más que un estado de confusión, un estado de desorden. La mente no es una facultad, no es una sustancia. El cuerpo es una cosa, el atman es otra cosa, y la falta de paz entre ambos se llama mente. En estado de paz queda el cuerpo, queda el atman, pero ya no hay mente. 
No existe una mente tranquila. Se trata de un error de expresión, debido a la lengua que nos hemos creado. Hablamos de "un cuerpo enfermo", de "un cuerpo sano". Esto es correcto. Existen cuerpos enfermos, claro está, y también existen cuerpos sanos. Al desaparecer la enfermedad, queda un cuerpo sano. Pero no es así en el caso de la mente. No existe "una mente sana" y "una mente enferma". La mente es, por sí misma, enferma. Su mismo ser es la confusión. Su mismo ser es malsano. Su mismo ser es una enfermedad.
No preguntéis, pues, cómo podéis librar a la mente de la confusión: preguntad cómo podéis libraros de esta mente. Preguntad cómo puede morir esta mente. Preguntad cómo podéis eliminar esta mente. Preguntad qué podéis hacer para que la mente deje de existir. 
La meditación es un medio para acabar con la mente, para despedirse de la mente. La meditación significa salir de la mente. La meditación significa apartarse de la mente. La meditación significa la cesación de la mente. La meditación significa apartarse de donde reina la confusión. Al apartarnos de la confusión, la confusión se aquieta, pues lo que la crea es nuestra propia presencia. Si nos apartamos deja de existir. 
Supongamos, por ejemplo, que dos personas tienen una pelea. Tú has venido a pelear conmigo y estamos peleando. Si yo me aparto, ¿cómo podría continuar la pelea? Cesaría, pues sólo puede continuar si yo participo en ella. Vivimos en un plano mental; estamos presentes allí donde reina el desorden, donde se producen las agitaciones. No queremos apartarnos de allí, pero queremos llevar allí la paz. Allí no puede haber paz. Tened la bondad de apartaros: eso es todo.  
En cuanto os apartéis, la agitación cesará. La meditación no es una técnica que sirva para llevar la paz a vuestra mente; es, más bien, una técnica para apartaros de la mente. La meditación es un medio para huir, par alejaros de las olas de la confusión. 

Osho

jueves, 7 de febrero de 2013

Verdad impertérrita

haideé iglesias

Hay una verdad impertérrita
en el alma del fingidor perdido,
resistiéndose a morir
porque el amor, que no se expresa,
estrujado le tiene el corazón.
Fingimientos atroces
del moderneo papelero
sin papel ni asueto;
papeles (de teatreo)
que sólo encubren
la doliente agonía
del que ama y se lo traga
por no atreverse a serle fiel,
a ese ser,
a esa alma,
que llora continuamente
por no escucharse a sí mismo.

Adujo, aduce (porque está en el pensamiento intuido continuamente)
que es por orgullo.
¿Qué orgullo?
¿Y se baja a las baldosas
para envilecerse diariamente?
¿Qué orgullo es ese más que el disfraz del miedo?

Mas, esto es ya recalcitrante.
Otra persona
vive lo mismo
con la misma raíz
y sabiéndolo
sé que es la trampa
en la que les introdujo
uno que se ha convertido en viejo.
Si, también lo sé.
Es lo que tiene saber
que no hay sino que comunicación
sin frontera que la cierre.

Otros...
presumen... 

miércoles, 6 de febrero de 2013

Nasrudín y los pasteles

(Encontrada en blogs.ideal.es)

Una  noche, Nasrudín estaba cenando con sus discípulos y discutiendo sobre el origen de las estrellas, casi de madrugada, sus alumnos empezaban a prepararse para regresar a sus casas. Sobre la mensa quedaba un plato de pasteles, y Nasrudín les pidió que los acabaran antes de irse. Uno de sus discípulos se negó rotundamente a hacerlo. Cuando le preguntaron porqué, contestó que sin duda se trataba de una prueba a la que Nasrudín les estaba sometiendo para ver si eran capaces de controlar sus deseos.
Nasrudín escuchó estas palabras y le dijo que estaba muy equivocado. La mejor manera de dominar un deseo era verlo satisfecho. Es mejor que los pasteles estén en el estómago que en el pensamiento, que debe utilizarse para cosas más nobles.

lunes, 4 de febrero de 2013

Dispersiónunión

haideé iglesias

Efervescencia difuminada,
acelerada dispersión.
Unióndispersión.
AguaMovimientoquietud.
AguaMirada.
Nada une Todo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Zen y depresión. Libertad


Todas las cosas están esencialmente liberadas. 
No hay lugar alguno donde moren.

Sutra del gran tesoro

Si pudieras observar lo que eres y ser ello, te darías cuenta de que es posible llegar infinitamente lejos.

Jiddhu Krishnamurti

La depresión puede padecerse como una prisión. Cuando el mundo que vemos ha empequeñecido, cuando todo parece oscuro, cuando nos sentimos separados de todos, la depresión puede padecerse como un confinamiento solitario. Hagamos lo que hagamos nos sentimos cada vez más encarcelados y deprimidos.
Solemos considerar la libertad como algo opuesto al encarcelamiento y en ese contexto siempre la consideramos como libertad con respecto a algo: opresión, sufrimiento, miedo. También creemos que nuestro encarcelamiento proviene de causas externas a nosotros mismos.
No obstante, nuestro encarcelamiento –tanto en la depresión como en nuestra vida cotidiana– proviene de nuestro interior. Es algo que nosotros hemos creado en lugar de lago que nos ha sido impuesto.
Como nuestro aislamiento y confinamiento provienen en última instancia de nosotros mismos, somos precisamente nosotros los que contamos con el poder de liberarnos. Podemos hallar, incluso en nuestra depresión, no sólo un nuevo goce, sino una nueva libertad. Esta libertad no surge de la carencia de limites. En lugar de ello, esta libertad es resultado de ver con claridad nuestros límites y nuestros lugar en el mundo. Después podemos pasar a una mayor interdependencia con todos los seres y a asumir una mayor responsabilidad para con todos ellos. Dentro de esta interdependencia no estamos confinados por los límites de nuestro pequeño yo. En ella podemos empezar a encontrar –y a vivir– en un mundo más amplio fuera de nosotros mismos. Y podemos empezar a soltar nuestra necesidad de que ese mundo sea de una manera determinada.
Cuando nos liberamos de nuestro apego habitual al placer y rechazo del dolor, podemos hallar el gozo existente en todo a pesar de las circunstancias.
Al dejar atrás nuestro apego, también podemos empezar a dejar atrás el dolor de nuestra depresión. Nuestra depresión puede seguir presente, pero ya no nos liga a un mayor sufrimiento y miedo.
No nos damos cuenta, pero hemos sido el carcelero que nos ha mantenido encarcelados. Hemos vivido una vida pequeña, en la que nos hemos sentido a salvo, y donde creemos que podemos forzar nuestras circunstancias para que se ajusten a nuestros deseos. 
Podemos abandonar esos intentos para forzar a que las cosas sean tal como creemos que deben ser. Podemos dejar de escondernos en esa célula en la que nos creemos a salvo, y al hacerlo podemos empezar a dejar atrás nuestra prisión. Como un presidiario que sale a la luz y al aire libre, nosotros también podemos encontrarnos en un mundo más amplio y espacioso. Se trata de un mundo no limitado por los confines de nuestro sufrimiento, ni siquiera por nuestras ideas sobre la libertad. 

(Extraído del libro "El camino del Zen para vencer la depresión". Autor Philip Martin)

miércoles, 30 de enero de 2013

Confía en ti mismo

haideé iglesias

El rey había convocado un concurso para reunir a los mejores nadadores de diferentes reinos. El día del concurso amaneció tempestuoso y ventoso, pero ya no hubo lugar para suspender el concurso, las aguas del río fluían violentes y arrolladoras. Los mejores nadadores dieron comienzo a la carrera. Nadaban con habilidad, pero las condiciones eran muy difíciles. Uno de ellos estuvo a punto de morir en un remolino y abandonó la competición; otro se golpeó con una roca y dejó la prueba; otro se enganchó en unas ramas y desistió de seguir en el concurso, y así sucesivamente todos iban abandonando... pero había uno que proseguía nadando hacia la meta. Su capacidad era prodigiosa. Nadaba con extraordinaria soltura, sabiendo cuándo dejarse llevar por la arrolladora corriente, cuándo decantarse a uno u otro lado, cuándo bucear o dejarse ir por la superficie de las tumultuosas aguas. Todas estaban sorprendidos por su magnífica manera de nadar, por su fantástica proeza. Y por fin llegó a la meta, sólo él, consagrándose como campeón indiscutible. Entonces el monarca le hizo llamar, le felicitó y luego le preguntó:
–¡Quién te ha enseñado a nadar así, apuesto joven?
–¡Oh, señor! –exclamó el muchacho–. Yo no sé nadar.
–Pero, ¿no eres uno de los nadadores del concurso?
–Ah, no, señor! Soy pastor e iba llevando el rebaño junto al río, di un traspiés y me vi sumergido en las aguas. Entonces sentí que ellas no tenían por que vencerme y me comporté como lo hago con mis ovejas: a veces soy suave, otras firme; a veces las dejo hacer y otras las controlo. Así fui dejándome llevar por las aguas y confiando en mí. Realmente es muy fácil eso de nadar; así que no sé por qué, señor, me dais este saquito de monedas de oro. 

"Cuando hay confianza en uno mismo, surgen aliados y recursos internos muy positivos." 

Ramiro Calle.


lunes, 28 de enero de 2013

Sobrevivir al peligro

haideé iglesias

Sobrevivir al peligro y sofocar el desorden no puede hacerse sin sabiduría. Cuando se trata de seguir los precedentes, ello es algo que incluso los locos pueden hacer. Por ello, los dirigentes iluminados no hacen respetar leyes inútiles o escuchar palabras sin sentido. 

Tao de la política. Sobre el estado y la sociedad

viernes, 25 de enero de 2013

No hay que tirar el dinero

(Imagen de autor desconocido para mi)

Nasrudín llegó a la ciudad y se dispuso a pasear por una de sus enmarañadas calles cuando vio a un hombre que estaba en cuclillas vendiendo lo que Nasrudín creyó que eran dulces, pero se trataba de chiles picantes. 
Nasrudín era muy goloso y compró una gran cantidad de dulces, dispuesto a darse el atracón. Se sentó en un banco y comenzó a comer chiles. Cuando mordió el primero, sintió un verdadero incendio en su garganta. Aquellos dulces eran tan picantes que Nasrudín enrojeció hasta la punta de la nariz y comenzó a soltar lágrimas hasta los pies. Sin embargo, continuó comiendo.
Estornudaba, lloraba, chillaba, pero seguía devorando los chiles. Sorprendido, un transeúnte se aproximó a él y le dijo:
–¿No sabes que los chiles se comen en pequeñas cantidades?
Casi sin poder hablar, Nasrudín le contestó:
–Me han engañado, yo pensaba que estaba comprando dulces. 
Y Nasrudín seguía comiendo chiles. El transeúnte le dijo:
Bueno, está bien, pero ahora ya sabes que no son dulces. ¿Por qué sigues comiéndolos?
Tosiendo y sollozando, Nasrudín le contestó:
–Ya que he gastado en ellos mi dinero, no los voy a tirar.

miércoles, 23 de enero de 2013

No es lo mismo la fantasía que la realidad

(Imagen o dibujo de autor desconocido para mi. Encontrada en www.mitos.com.es)

Cuentan que había un rey a quien le gustaban mucho los dragones. Se hizo un gran experto en esta materia y su palacio estaba decorado con obras de arte que recreaban todo tipo de dragones, gran parte de sus joyas representaban dragones y su ropa estaba decorada con motivos de dragones. En sus jardines manaban fuentes con dragones de piedra e instauró una gran fiesta llamada el Festival del Dragón. Incluso afirmaba que sería capaz de dar cualquier cosa con tal de tener la oportunidad de ver a un dragón si es que éstos hubiesen existido. Una noche, un fuerte ruido lo despertó. Un enorme animal estaba introduciendo su cabeza por la ventana y, al abrir sus fauces, lanzó una llamarada que casi alcanzó al rey. Ere un dragón. El aterrorizado monarca llamó a gritos a su guardia, que acudió en tropel armada hasta los dientes.
–¡Matad a esa bestia! ordenaba el rey fuera de control. Al cabo de una cruenta pelea, el extraordinario animal yacía muerto a las puertas del palacio. Desde ese momento, al rey dejaron de gustarle los dragones. 

Pobre dragón que fue a visitar a alguien que no le apreciaba sinceramente, encontrando la muerte por ello. 
El miedo escondido nos perjudica y perjudica a otros. 
Bella imagen.

lunes, 21 de enero de 2013

Zen y depresión. Fin del sufrimiento


¿Cuál es la Noble Verdad sobre la extinción del sufrimiento? Es la completa desaparición y extinción de este deseo, su abandono y abstención. la liberación y el desapego de él.
Buda

Cuando estamos deprimidos podemos llegar a sentirnos como si siempre lo hubiéramos estado y como si ése fuese a ser nuestro estado para siempre. Estamos atascados en el dolor y el sufrimiento y no vislumbramos ningún fin a esa situación. Ni siquiera parece servirnos de mucho alivio observar las maneras en las que tratamos de huir de nuestro sufrimiento para correr en busca de placer con el que tapar nuestro dolor.
Pero la posibilidad de que exista un final de nuestro sufrimiento es algo real. La pesadez que sentimos durante la depresión puede aligerarse. El calor opresivo puede dar paso a una brisa refrescante, al igual que un caluroso día de verano da paso al suave anochecer. Este calor puede ser aliviado mediante la brisa fresca de la comprensión. 
La tercera verdad fundamental que enseño el Buda es que es posible poner fin al sufrimiento. Comprendiendo los mecanismos por los que surge el sufrimiento podemos dejar de crear más sufrimiento. 
El fin del sufrimiento viene a través del cese de nuestra avidez, de nuestro apego, de dejar de aferrarnos, al igual que un adicto a las drogas deja de consumirlas. Dejamos ese apego y extinguimos nuestra sed no mediante un elixir mágico, sino observando cómo surge esa sed. 
El camino para acabar con nuestro sufrimiento es soltar el apego que tenemos a la vida, abandonar nuestra desesperada búsqueda del placer. Dejar de ir en pos de experiencias más nuevas, más grandes y más intensas. En lugar de ello, dejamos que nuestra vida sea lo que es, y al hacerlo podemos, por fin, experimentarla en lo que es. Al soltar presa, empezamos a ver el fin del sufrimiento.
Puede que dar este nuevo paso conlleve mucho miedo, porque es exactamente lo contrario de lo que estamos acostumbrados a hacer. Queremos reafirmar nuestro control y volver a agarrarnos con fuerza. Pero a fin de acabar con nuestro sufrimiento debemos permitir el dolor en nuestra vida. Sorprendentemente, cuando así lo hacemos, empezamos a reducir el sufrimiento que creamos en respuesta a nuestro dolor. 
Esta solución no es complicada, aunque de ninguna manera eso signifique que vaya a resultar fácil. Pero cuando sabemos que existe la posibilidad de poner fin a nuestro sufrimiento, entonces podemos llegar a sentir esa brisa refrescante, y podemos iniciar el sendero que conduce a una nueva manera de ser y vivir. Para la mayoría de nosotros será un proceso lento, pero también será un proceso que puede ayudarnos a curar nuestra depresión. Podemos salir del sufrimiento y del miedo que pesa sobre nosotros. El proceso nos ofrece la posibilidad de una vida satisfactoria y gozosa, hasta si estamos deprimidos como si no, una vida en la que las circunstancias no son lo que importa.
Ya no seguimos sintiendo que no somos suficientemente capaces, y que nada nos colma. Tal vez por primera vez en nuestra vida, sentimos que hacemos todo lo que nos hace falta.
Mi maestro zen decía que este proceso no es nada extraordinario. Es como encontrar una habitación cómoda para pasar la noche al final de un largo viaje.
Ese lugar está esperándonos a todos nosotros. Siempre ha estado ahí. Todo lo que tenemos que hacer es dejar nuestro apego y nuestra búsqueda de respuestas. 

Exploración suplementaria

Examine sus creencias sobre el sufrimiento. ¿Piensa que es algo inevitable? ¿O que ayuda en la formación de un carácter fuerte? ¿Está para usted el sufrimiento relacionado con luchar? ¿Considera que no habría vida sin sufrimiento?
¿Distingue entre dolor y sufrimiento? ¿Es posible sentir dolor sin sufrir? ¿Puede imaginarse la vida sin sufrimiento? 
 ¿Distingue entre dolor y sufrimiento? ¿Es posible sentir dolor sin sufrir? ¿Puede imaginarse la vida sin sufrimiento? 

Realizar la exploración sólo si te sientes cómodo haciéndola. Recomendación del propio autor.



(Extraído del libro "El camino del Zen para vencer la depresión". Autor Philip Martin)

viernes, 18 de enero de 2013

El mal y la unidad

haideé iglesias

¿No has aceptado ni una sola vez en la vida ni siquiera has bendecido con todo tu corazón a una persona, un instante, una cosa, un solo fragmento del destino, una única gota del tiempo, una flor ebria de rocío, la gloria de un sol poniente, la dulzura de un rostro amado? Entonces tienes que aceptar y bendecir todo lo que existe, la mediocridad y el mal, porque aquella hora elegida está atada a todas las demás horas del tiempo, y esta criatura única, al conjunto de la creación. No se pueden esquivar las espinas cuando se quiere la flor, ni la lluvia cuando se quiere el sol, ni la humanidad cuando se quiere a un solo individuo, porque todas estas cosas se gritan unas a las otras en una circulación y un intercambio eternos. No es posible decir que no a nada cuando le hemos dicho que sí a una sola realidad.

Gustave Thibon

La ternura está en quién la percibe porque la siente, por esto la ve en todo y la puede compartir  -.-
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