martes, 23 de agosto de 2011

Hablar de amor (II y última)


El amor no está asociado al poder. El enamoramiento romántico es un medio para alcanzar el fin de completar lo que nos falta; el amor, en cambio, constituye un fin en sí mismo. O en palabras de Margaret Andersen: "En el amor verdadero, se desea el bien de la otra persona. En el amor romántico, se desea a la otra persona." Cuando amamos a alguien, queremos que esa persona siga siendo fiel a su esencia. En cuyo caso, será imposible poseerla, absorberla o cambiarla. Sólo podemos ayudarla a convertirse en lo que ya es. Por ejemplo, en las discusiones con una persona amada es más importante lograr su comprensión que imponer el propio punto de vista.Tal vez, como ha escrito la ensayista y biógrafa Phyllis Rose, "En esto consiste el amor, en negarse, momentánea o prolongadamente, a pensar en otra persona en términos de poder".


Evidentemente, el viaje dura siempre y nunca se llega a un destino. Pero parece ser cierto que, una vez dejamos atrás las primeras etapas de absorbente amor parental, un núcleo de autoestima constituye una precondición esencial para permitirnos sentir el amor de otra persona.

Consideremos un caso hipotético, como diría una abogada: supongamos que inesperadamente surgiera el amante perfecto o la amante perfecta. Sin un núcleo básico de autoestima, esta perfección pronto se vería enturbiada: "¿Y si descubre cómo soy en realidad debajo de mi máscara? Surgirían los celos: Sin duda acabará encontrando alguien "mejor" que yo. Y también la posesividad: Si pierdo a esta persona, no tendré a nadie que me quiera, puesto que yo misma –o yo mismo– no me aprecio. Si la autoestima es realmente muy baja, podría llegarse incluso a la devaluación directa del o la amante: Algún defecto debe tener si me quiere tanto. Si se ha acostado conmigo, seguramente lo haría con cualquiera. Ya lo dijo Groucho Marx en su máxima inmortal: "Jamás me haría socio de un club que quisiera aceptarme."

Todo esto parecen consideraciones de sentido común, pero lamentablemente no son nada comunes. Hay muchas más personas empeñadas en encontrar a la persona adecuada que en intentar llegar a serlo. La genialidad de Jane Eyre está en habernos sabido mostrar que la valoración de un enamorado o una enamorada depende en parte de nuestra disposición a apreciar o no la singularidad y las cualidades de esa persona. Podemos transformarla de inadecuada en adecuada –y viceversa– dependiendo de nuestra propia autoestima. Pero nuestro mundo está tan poco dispuesto a escuchar este mensaje como en tiempos de Charlotte Brontë.


Mientras tanto, seguiremos prisioneras y prisioneros de las fantasías de salvación romántica, de ese mágico "otro" u "otra". Sin embargo, una mujer individual, si no vuelve la mirada adentro, puede seguir escogiendo hombres airados porque expresan la ira que ella mantiene reprimida. O un hombre puede seguir casándose con mujeres a quienes no contrataría como empleadas porque es incapaz de imaginarse a una mujer como a un igual (recuérdese la soledad que expresa Rochester al hablar de sus amantes). Pero aunque tengamos la fortuna de haber gozado de una infancia ejemplar, a menudo se castiga a las mujeres que expresan su ira y también a los hombres que se identifican con modelos femeninos. Tenemos que aceptar que aspirar a ser complementos significa ir contra la mayor parte de las tendencias de la cultura actual y, en consecuencia, contribuye a transformarlas. Sin embargo, aunque el esfuerzo sea grande, las recompensas todavía son mayores.


(Texto extraído del libro "Revolución desde dentro". Autora Gloria Steinem)

domingo, 21 de agosto de 2011

Hablar de amor (I)


Lo he leído hace dos días.

Es algo que ya sabía. Llevo mucho tiempo escribiendo y hablando sobre ello. Pero es ahora que alguien lo comienza a entender y a aceptar. Por esto yo estoy sintiendome cada vez mejor de todo este proceso que comenzó hace dos años (y que es también una continuidad de los anteriores) , algo de lo que en su momento dejé constancia. Desde entonces he descubierto mucho más. Intuía pero no había confirmación en los hechos externos. Todo muy extraño. Bien, experiencia y conocimiento. Valioso en cuanto a lo mucho que me ha aportado. Aunque siento que a muchas personas se las haya causado daño. Todo fluirá de nuevo. Saber esto ya es suficiente para mi :)


No he leido las dos novelas que menciona "Cumbres borrasocas" y "Jane Eyre". Si las he visto en el cine. La autora señala que la película basada en la novela titulada Jane Eyre no refleja la verdad de lo que está expresado en ella.

Independiente de esto, pienso: las dos novelas son parte reflejada de esta vida que estoy viviendo.Cuánto he cambiado, si. Y, sobre todo, aprendido.


Lo dividiré en dos para que resulte menos denso.


No es sencillo hacer generalizaciones sobre el amor. Como cada persona que siente sus invisibles filamentos hacia otra persona, también el amor presenta cualidades singulares en cada caso. A diferencia de la atracción romántica, con guiones tan uniformes que hasta una frase para describirlos –"no permitiré que seas de nadie si yo no puedo poseerte", "aventura pasajera", "arrebato de mediana edad", "la otra mujer", "romance de guerra", etc.–, el amor no se ajusta a un argumento y un programa tipo, salvo en cuanto intensifica las alegrías y amortigua las penas en el marco de unas vidas absolutamente individuales. Robin Morgan lo resume así en The Anatomy of Freedom [Anatomía de la libertad]: "El odio generaliza, el amor especifica." Y la atracción romántica también generaliza. Cuando buscamos en otras personas una parte que nos falta, nos olvidamos de su singularidad. Puesto que la mayoría sufrimos carencias asociadas a definiciones de sexo, establecemos generalizaciones sobre el "sexo opuesto" (o sobre cualquier grupo erigido en "otro misterioso") transformándolo en una pantalla en blanco sobre la cual proyectaremos nuestras esperanzas (en forma de enamoramiento romántico) o nuestros miedos (en forma de odio). No es extraño que la atracción romántica se transforme tan fácilmente en odio y viceversa.


[...] los signos distintivos de una alta autoestima:

Cada componente de la pareja se siente amado o amada por su yo auténtico. Jane Eyre descubre la parte independiente de su personalidad a través de la aventura y Rochester entra en contacto con su parte dependiente a través de la desgracia. La atracción romántica, en cambio, gira en trono a la posesión y la transformación, y en estos términos se habla de ella. Por ejemplo, la conducta del hombre que se enamora de una mujer fuerte e independiente y luego intenta dominarla –n argumento romántico habitual desde que se escribió La fierecilla domada–, no es de amor sino de conquista. La mujer obsesionada por encontrar la manera de cambiar a su pareja –un argumento habitual cuando las mujeres se casan con su vida en vez de vivirla–, se distancia de su propia existencia para controlar la del otro.

Cada cual sabe que podría vivir sin el otro o la otra, pero no desea hacerlo. El libre albedrío es esencial para el amor. No podemos decir sí a menos que también podamos decir no. Catherine Y Heathcliff eran incapaces de ambas cosas. Jane sólo puede permanecer al lado de Rochester cuando tiene la seguridad de poder salir adelante sola. Una intimidad forzosa que es imposible abandonar, por el motivo que sea, acaba conduciendo al resentimiento, lo que Camus denominó "una autointoxicación, la malsana secreción de una prolongada impotencia en una vasija sellada". Por eso en palabras de Clare Boothe Luce: "Con la igualdad entre los sexos, habrá mucho más amor en el mundo."

Hay abundante espacio para el juego, la despreocupación y el humor. Cuando dos realidades chocan en la intimidad, el enamoramiento romántico acoge las contradicciones con enfado o desilusión; el amor, en cambio, las acepta con humor. La atracción romántica es inflexible porque intenta predecir y controlar; el amor, en cambio, es tolerante y capaz de improvisar. Tal vez por eso muchas personas utilizan a a menudo frases como: "Me casé con él porque me hacía reir", "Nos reíamos mucho juntos" y "Reírme con ella de mis dificultades siempre me reanima", para intentar explicar el indispensable sentimiento del amor. No es extraño que algunos pasajes de Jane Eyre evoquen la sonrisa, cosa que no ocurre con Cumbres Borrascosas.

Cada componente de la pareja siente empatía hacia el otro o la otra. Entre el extremo "masculina" de exclusiva atención a los propios intereses (por ejemplo, Heathcliff cuando satisface su necesidad de venganza casándose con la cuñada de Catherine) y el extremo "femenino" de exclusiva preocupación por los demás (por ejemplo, Catherine, inmovilizada entre Heathcliff y su marido), existe un término medio de empatía y equilibrio. Cada persona conserva un firme "centro" interno, pero a la vez también es capaz de contemplar la vida a través de los ojos de su pareja. Charlotte Brontë plasma literalmente esta imagen cuando Jane se convierte en "los ojos del ciego Rochester. A ella le gusta leerle en voz alta, describirle el paisaje, el tiempo que hace, y él, que antes era incapaz de aceptar ayuda ni siquiera del servicio, ahora acepta la que Jane le ofrece porque advierte que también es un placer para ella dársela. Sabemos que Jane no es simplemente otra de tantas mujeres dedicadas al cuidado de otra persona porque podemos imaginar que él se convertiría con el mismo placer en sus "ojos" en la situación inversa, una enorme diferencia con todos los relatos románticos, demasiado marcados por distinciones de sexo para ser reversibles. En palabras de Simone de Beauvoir: "El amor auténtico debería basarse en el mutuo reconocimiento de dos libertades; los amantes se identificarían entonces a la vez con consigo mismos y con el otro".


(Testo extraido del libro "Revolución desde dentro". Autora Gloria Steinem)

viernes, 19 de agosto de 2011

Murmullo sin fin




Creadas originalmente por haideé iglesias

Sonido apaciguador
del agua danzando.
Convierte el rumor
de su canto
en paz sin dolor.

Murmullo marino
murmullo sereno.
Sin entorpecer
la sosegada y rítmica
cadencia que entregada
al vaivén, no
rompe la armonía
de su magia...

Equilibrio de luz
agua y arena
lavada, mecida y
entrechocada
por ondas marinas
en murmullo sin fin...

miércoles, 17 de agosto de 2011

El miedo al fracaso


Una mañana, Nasrudín envolvió un huevo en un pañuelo, se fue al centro de la plaza de su ciudad y comenzó a gritar:

–¡hoy tendremos un concurso, quien descubra lo que está envuelto en este pañuelo recibirá de regalo el huevo que está dentro!

–¡Lo que está dentro de este pañuelo tiene el centro amarillo como una yema, rodeado de un líquido del color de la clara, que a su vez está dentro de una cáscara que se rompe fácilmente!

La gente seguía mirándole con sorpresa y él no paraba de gritar:

–¡Lo que está dentro de este pañuelo es un símbolo de la fertilidad y nos recuerda a los pájaros que vuelan hacia sus nidos! ¿Quien es capaz de decirme de qué se trata?

Evidentemente, todos pensaban que Nasrudín tenía en sus manos un huevo, pero la respuesta era tan obvia que nadie quiso pasar vergüenza equivocándose delante de los demás.

Nasrudín preguntó dos veces más y nadie se arriesgó a decir algo equivocado. Entonces, abrió el pañuelo y mostró a todos el huevo.

–Todos conocíais la respuesta –afirmó– y nadie se atrevió a decirla.

Así es la vida de los cobardes, que no tienen el valor de arriesgarse.

Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo al fracaso.

lunes, 15 de agosto de 2011

Nada falta

Creada originalmente por haideé iglesias

Calla el dolor
Y grita la dicha.
Un terremoto rompió veredas,
Ideas y casas... mas,
La calma siempre regresa
A renovar el cobijo del alma.

Nada perdura,
Y sin embargo,
Nada falta...

viernes, 12 de agosto de 2011

El arte de la paz X

Creada originalmente por haideé iglesias

En cuanto te preocupas acerca de lo "bueno" o lo "malo" de tus compañeros, creas una rendija en tu corazón para que penetre la maldad. Poner a prueba, competir y criticar a los demás te debilita y derrota.

Morihei Ueshiba

miércoles, 10 de agosto de 2011

Autenticidad, imitación y vestigios del Zen

Creada originalmente por haideé iglesias

Se dice que hay un Budismos verdadero, un Budismo falso y también que existen vestigios del Budismo. Yo digo que el Budismo siempre se halla presente en el mundo y que no existe el Budismo verdadero, el Budismo falso ni tampoco vestigios del Budismo. Es tu comprensión la que lo transforma en Budismo auténtico, en Budismo falso o en un simple vestigio del Budismo.

Maestro Foyan

martes, 9 de agosto de 2011

Zen y depresión. Duda

Tenga en cuenta que no se trata de una simple duda, sino de una "masa de dudas". Es una duda sobre por qué nosotros y el mundo debemos aparecer tan imperfectos, tan llenos de ansiedad, lucha y sufrimiento. Es una duda que no nos da tregua.


Hakuun Yasutani



En la depresión somos intensamente conscientes de la pesada duda con la que cargamos. Dudamos de que las cosas puedan llegar a mejorar. Dudamos de nosotros mismos porque no podemos tomar decisiones con facilidad. Y cuando las tomamos dudamos de que sean las adecuadas.

Siempre nos juzgamos a posteriori. Dudamos de que valga la pena realizar ningún esfuerzo. Dudamos de que podamos llegar a conocernos realmente. Dudamos de que haya alguien que se preocupe realmente por nosotros. En el fondo, dudamos de Dios o de todo el universo.

Obviamente, esta es una situación muy incómoda. Nos gustaría poder morar en la certidumbre. Tratamos de hallar esa certidumbre en nosotros mismos. Como es no es posible, tratamos de hallarla en cualquier persona o cosa externa a nosotros que tengamos a mano. Esperamos que un trabajo, una relación, una creencia o una filosofía nos ofrezca esa certidumbre. Queremos que nuestra vida sea predecible y correcta.

Son muchas las personas que acuden a la religión, incluidos el zen y el budismo,, en busca de esa certidumbre. Esperan que a través de la religión puedan aliviar sus dudas. Algunas religiones y maestros ofrecen seguridad. Prometen un lugar cierto y seguro en un mundo incierto y en ocasiones peligroso.

Pero en la depresión desaparecen todas las tranquilizadoras y cómodas piedras angulares con las que contamos (o creemos contar) en nuestra vida. Nos sentimos a la deriva, sin nada en lo que creer. La duda en nuestro interior se asienta pesadamente en la boca de nuestro estómago. No podemos deshacernos de ella por mucho que lo intentemos.

Cuando nuestra duda crece lo suficiente, queremos expulsarla, deshacernos de ella para siempre. Queremos poner certidumbre en su lugar. Cuando eso falla, el menos queremos hallar lago en lo que creer.

Por muy agradable que pueda parecer ese lugar al principio, lo cierto es que un sitio muy buenos en el que morar.

Aunque al buscar certidumbre podemos en principio dirigirnos a maestros y religiones, los maestros más sabios animan esa duda en nuestro interior. En realidad, esa duda en sí misma es una gran oportunidad y un maestro.

Por la general en la religión o la filosofía buscamos alguna creencia o explicación que pueda representar un refugio frente a la tormenta. Pero en nuestra vida abundan las tormentas. Y no existen dichos puertos. Nunca han existido.

Algunos de nosotros, al llegar al budismo, hemos sentido durante un tiempo que habíamos encontrado un falso refugio. Hemos leído parte de las enseñanzas y sentido que tenían una resonancia en nosotros, esperábamos que nos ofreciesen alguna explicación, algo a lo que aferrarnos, algo provechoso en lo que creer. En lugar de ello, ser nos dice que hay que examinarlo todo. Se nos anima a dudar. Se nos urge a no creer en nada hasta que lo hayamos comprobado mediante nuestra propia experiencia.

La mayoría de los koans zen –preguntas e historias que se ofrecen a los practicantes de zen para meditar– en realidad tienen como objetivo aumentar nuestra duda. El primer koan que se suele dar, el llamado sencillamente mu, ha sido comparado a tragarse una bola de hierro al rojo vivo que se atasca en la garganta.

Hakuin, el gran maestro zen del siglo XVIII, enseño que la gran duda es uno de los fundamentos de la práctica zen. A menudo la duda es lo que nos lleva en primer lugar a las enseñanzas zen y la meditación, la duda sobre quiénes somos, por qué la vida tiene que ser tan dolorosa y cómo debemos vivir sabiendo que moriremos. Debemos entonces tomar esta duda, meditar con ella y digerirla, hasta que llenemos todo nuestro ser.

Debemos aceptar de buen grada residir en medio de esta enorme duda y dejarla así. De hecho, debemos aceptar que nunca será resuelta y que eso seguirá estando bien.

Eso significa que nos cuestionamos continuamente; nuca aceptamos porque sí las respuestas que nos dan los demás. Significa que no nos aferramos a las respuestas aunque las hayamos descubierto por nosotros mismos.

Si podemos vivir con esa duda, podemos estar continuamente listos para ser sorprendidos, por la vida, por nosotros mismos, por nuestras respuestas y por nuestra experiencia.

A mi maestro, Katagiri Roshi, le gustaba decir que estudiamos algo ´solo para comprender lo poco que sabemos acerca de ello. Vivir en la duda es vivir en el misterio, dejar que el misterio crezca y se convierta en algo vital en nuestras vidas. La vida misma es más grande que nada nunca podamos creer o comprender en relación a ella.

Por esta razón, la duda que se nos ofrece durante la depresión es un regalo y una gran enseñanza.



Exploración complementaria


Un verso para cuando surja la duda:

Cuando la duda florece en mi jardín

dejo de estirar de la raíz

y riego este misterio floreciente

con al abismo de la certidumbre.


Realizar la exploración sólo si te sientes cómodo haciéndola. Recomendación del propio autor.


(Extraído del libro "El camino del Zen para vencer la depresión". Autor Philip Martin)

lunes, 8 de agosto de 2011

Dolorosa esquina del alma

Creada originalmente por haideé iglesias

Y ese silencio que desprotege el alma

por no entender la cercanía del otro

hace de la misma dolorosa esquina.


Morando en la iniquidad

se aleja de todos para no

sentir el vacío que

le destroza.


Pierde la sinceridad

quien no sabe

apreciar la diversidad...

viernes, 5 de agosto de 2011

La violencia

Creada originalmente por haideé iglesias

129. Todos temen la vilencia, todos se asustan de la muerte. Pensando que todos sienten como tú, no mates, no hagas matar

130. Todos temen la violencia, todos aman la vida. Pensando que todos sienten como tú, no mates, no hagas matar.

131. No alcanza la felicidad después de la muerte aquel que buscando su propia felicidad, hace sufrir con violencia a otros seres que también desean la felicidad.

132. Alcanza la felicidad después de la muerte aquel que, al buscar su felicidad, no hace sufrir con violencia a otros seres que también desean la felicidad.

133. No digas palabras rudas: aquel al que tú increpas tendría que contestarte por igual. Las palabras airadas son causa de dolor (dukkha) : tendrás que pagar por ellas.

134. Si al igual que un gong roto ya no vibras con nada, has alcanzado el nirvana, la ansiedad no existe para ti.

135. Como pastor, con su palo, lleva sus vacas hacia la pradera, así la vejez y la muerte se llevan la vida de los hombres.

136. El ignorante no se da cuenta de que está actuando mal; necio, sus propios actos como fuego lo van consumiendo.

137. Aquel que con violencia hace daño a personas buenas y pácificas, muy pronto se ve precipitado a alguno de estos diez males:

138. terribles sufrimientos, maltratos, rotura de algún miembro o una grave enfermedad o trastorno de la mente;

139. dificultades con el rey o alguna infame calumnia, la pérdida de sus parientes o la destrucción de sus riquezas;

140. o tambien el fuego ardiente quema su casa. Después de su muerte el necio (du-ppañña) cae en algún mundo de sufrimiento.

*141. Ni el andar desnudo ni las trenzas ni el barro ni el ayuno ni el tener la tierra como lecho ni la suciedad y la mugre, ni el adoptar una postura incómoda purifican al hombre que no ha vencido sus dudas.

*142. Si uno ha llegado a conquistar la calma, sereno, con autocontrol y autodominio, lleva una vuda de pureza (brahmacariya) y ha dejado de lado la violencia para con todos los seres, aunque lleno de adornos y atavíos, ése es un brahmán, ése es un semán, ése es un bhikkhu.

143. En este mundo, ni aun el hombre que se reprime por un sentimiento de decencia se libra de la crítica, como un buen caballo se libra del látigo.

*144. Como un buen caballo azuzado por el látigo, sed empeñosos y entusiastas; con la fe (suddha), disciplina moral (sila) y energía, concentración de la mente (samandhi) y conocimiento del dharma, llenos de sabiduría y buena conducta, y compenetrados de autoconciencia, os liberaréis de este gran sufrimiento (dukkha).

145. Los que cavan acequias encaminan el agua; los flecheros enderzan la flecha, los carpinteros la madera; se domeñan a sí mismos (attan) los que son estrictos en el cumplimiento de las exigencias que se han impuesto.

Notas:
*141 y 142. Ni las características externas de una vida pura hacen al hombre puro (141); ni la apariencia exterior opuesta a la de un verdadero discípulo, le impide serlo. Para Budhha sólo cuenta la perfección interior que ha alcanzado el hombre.
*144. Dukkha idam: "el gran sufrimiento" es la existencia, o mejor dicho, la serie de reencarnaciones que, sometidos al dolor y a la muerte, producen sufrimiento y sólo terminan cuando se alcanza el nirvana.

(Extraído del libro "Las enseñanzas de Buda. Dhammapada")

miércoles, 3 de agosto de 2011

Palabra de asno

Creada originalmente por haideé iglesias

Un vecino fue a visitar a Nasrudín para pedirle que le prestara su asno.

–Lo siento –dijo –, pero se lo he prestado a otra persona.

En cuanto acabó de decir esto, el asno, que estaba en el establo, comenzó a rebuznar.

–¡Mentiroso! Puedo oír a tu asno que rebuzna ahí dentro –le dijo el vecino cerrando la puerta de un portazo.

Sumamente sorprendido, Nasrudin replicó con dignidad:

–Un hombre que cree en la palabra de un asno más que en la mía no merece que le preste nada.

lunes, 1 de agosto de 2011

¿Para que buscar lo que ya se es?

Creada originalmente por haideé iglesias

Había una vez un cantero que trabajaba la dura roca con su cincel día tras día. En una ocasión pasó cerca de él un rico comerciante. El cantero se comparó con él y pensó que deseaba ser ese hombre con una vida llena de lujos. Como por arte de magia , su deseo se convirtió en realidad y se vio a sí mismo con ricos ropajes viviendo en una bonita casa. Pero cuando el cantero empezó a ejercer de comerciante se dio cuenta de que estaba limitado por las leyes que imponían los gobernantes. Entonces se comparó y deseó ser un gobernante con mucho poder.


También consiguió este deseo. Durante un tiempo se sintió poderoso pero también captó el odio de los súbditos. Un día de mucho calor pensó que el sol si que era poderoso. Se convirtió en el sol. Sin embargo, cuando creía tener todo el poder de hacer que sus enemigos se achicharrasen de calor, una gran nube negra se pudo ante él y lo anuló llenando de sombra y frescor la ciudad. Entonces el hombre se comparó con la nube. Pensó que ella era más poderosa y quiso ser nube.


Siendo nube se tuvo que enfrentar a un terrible viento que la arrasaba y estaba a punto de deshacerse cuando se comparó con el viento y deseó ser viento. Fue viento y creyéndose todopoderoso tropezó con una enorme roca. Sintió que la fortaleza de la roca era impenetrable, se comparó y deseó ser la roca.


Pensaba que ya nada ni nadie podría ser más poderoso que esa magnífica roca, cuando, de repente, empezó a sentir un cincel que iba arrancándole poquito a poco partes de sí misma. Ahí se dio cuenta de que el verdadero poderoso era el cantero que la estaba trabajando.



¿Quien cinceló esta figura en la piedra? Todo ya está. Todo ya es.

viernes, 29 de julio de 2011

Carta del jefe indio Seatle. Escuchemos

Creada originalmente por haideé iglesias

“¿Cómo podemos comprar a vender el cielo?

¿Cómo podemos comprar o vender el calor de la tierra?

Esta idea nos parece absurda.

Si la pureza del aire y el murmullo

del agua no nos pertenecen,

¿cómo podemos venderlos?

Para mi pueblo no hay ni un solo

rincón de esta tierra que no sea

sagrado.

Una aguja de pino que brilla,

una orilla arenosa,

una ligera bruma

entre nuestros

oscuros bosques,

todo esta vivo ante los ojos y

en la memoria de mi pueblo.

La savia que sube por el árbol

lleva en ella misma la memoria

de los Pieles Rojas.

Cada pradera, cada insecto, es

algo sagrado para la memoria y la conciencia

de mi pueblo.


Formamos parte de la tierra y ella forma parte

de nosotros.

Esta agua cristalina que baja por los ríos y

Los arroyos, no es sólo agua; es también la sangre de nuestros

Antepasados.

Si os vendemos esta tierra, deberíamos enseñar a

vuestros hijos que es sagrada.


¿Cómo explicaros que el murmullo de ese sagua es la

voz del padre de mi padre…?


Si os vendemos nuestra tierra, deberéis amarla

Como nosotros lo hemos hecho y cuidarla igual que nosotros,

Tratando a todos los animales de

La tierra como a hermanos.

Pues si todo desapareciese, el hombre moriría

en una gran soledad espiritual.

Todas las cosas se hallan vinculadas entre sí.

Enseñad a vuestros hijos lo mismo que les hemos

enseñado a los nuestros sobre la tierra: que la tierra es

nuestra mejor madre y que todo lo que le

llega a la tierra, nos llega a nosotros y a los niños de la

tierra.


Si el hombre escupe a la tierra, se escupe a

si mismo.

Nosotros sabemos que la tierra no pertenece

al hombre, sino el hombre a la tierra.”


Y el anciano, preguntándose por su destino, acababa así

su carta al hombre blanco.


“A nosotros, este destino terrestre nos resulta

de lo más extraño. No podemos comprender por qué

se han exterminado a todos los bisontes, por qué

los caballos salvajes han sido domesticados, ni por

qué los lugares más recónditos de nuestros

bosques están impregnados con el olor de los

hombres.

Tampoco entendemos por qué nuestras grandes colinas

se hallan saturadas por “hilos que hablan” que estropean

su hermosa vista.


¿Qué ha sido de nuestras malezas? Han desaparecido.

¿Qué ha sido del águila? También ha desaparecido.


Esto es el final de la vida y el principio de la

supervivencia”.


Hace mucho que esto ha sido dicho. Ya es hora de que escuchemos tomando conciencia de que hay otros modos de vivir en consonancia con la naturaleza, para descubrir que tantos aparatos no nos conducen más que a la ceguera de quienes somos en esencia cada uno de nosotros, la naturaleza y todo universo existente. No es una utopía, está al alcance de cualquiera que sienta que él mismo es naturaleza, humanidad y universo. Cada vez más voces lo proclaman: escucha...

miércoles, 27 de julio de 2011

El sopor del Zen

Creada originalmente por haideé iglesias



Hay quienes se sientan a meditar cuando y donde les apetece. Al principio permanecen atentos, pero, al cabo de un rato, terminan adormeciéndose. Nueve de cada diez de los que así proceden se hallan totalmente dormidos. Si no sabes lo que debes hacer, ¿crees acaso que alcanzarás la comprensión por el simple hecho de sentarte a meditar?


Maestro Foyan

lunes, 25 de julio de 2011

El arte de la paz IX

Creada originalmente por haideé iglesias

Crea cada día de la nada vistiéndote con el cielo y la tierra, bañándote de sabiduría y amor, y situándote en el corazón de la Madre Naturaleza. Tu cuerpo y mente se alegrarán, la depresión y la congoja se disiparán y te inundarás de gratitud.

Morihei Uesiba

viernes, 22 de julio de 2011

Descanso

Creada originalmente por haideé iglesias

Tibia quietud del alma...

miércoles, 20 de julio de 2011

El arte de la paz VIII

Creada originalmente por haideé iglesias

No dejes
de aprender de
la voz pura de un torrente de montaña que siempre fluye
chapoteando sobre las rocas.

Morihei Ueshiba

lunes, 18 de julio de 2011

¿Cuándo te he traicionado?

Creada originalmente por haideé iglesias

Un díscipulo del Maestro zen Kassan al principio vivía con el maestro, pero descubrió que sus enseñanzas no le servían y se fue de peregrinación. Pero, fuera donde fuera, oía alabanzas de su maestro Kassan, que era considerado el mejor de los maestros. Finalmente regresó. Saludando a su antiguo maestro, preguntó: "¿Por qué no me mostraste tu profunda comprensión?" El maestro respondió con una amable sonrisa: "¿Cuando ponías el arroz a hervir, no encendía el fuego? ¿Cuándo me pasabas la comida, no sostenía mi cuenco para recibirla? ¿Cuándo te he traicionado?. Al oír esto, el monje alcanzó la iluminación.





miércoles, 13 de julio de 2011

Fuerte y delicado gorrión

Creada originalmente por haideé iglesias

En tu frágil cuerpo
atesoras una gran decisión.
Fuertes saltos te ayudan a caminar.
Salto tras salto, recorres el mundo
para que tu comprensión de él
no se convierta en el rechazo
de nuestra indecisión.
Indecisión perturbada por la ignorancia
de lo que significa tu vida
y la nuestra.

Cada vez más difícil el sustento
encuentras el modo de
acercarte con mucho temor
a nuestros platos repletos de pan.
Sólo pides eso, un poco de pan.
Mas, ¿quién te comprende?
Veo como nos convertimos en
estatuas sin emoción
tan sólo preocupados
por no sentirnos
obligados a tu petición.

Aquel día
contemplé tu muerte
tras la agonía
que unos niños en su
ignorante bondad
pretendían con ello ayudar.
Yo con ello comprendí mucho más.
Que en el bien se esconde el mal
y en el mal está el bien,
después de ver
como una de tus patitas,
que ya no podría saltar más,
avanzaba en el último salto
para estar en la eternidad
donde todos estamos ya.

Fuerte y delicado gorrión,
que tu vida nos siga mostrando
como vivir mejor.
Que tu ejemplo sirva
para tener siempre
abierto el corazón.

martes, 12 de julio de 2011

Reverberación

Creada originalmente por haideé iglesias

Un soplo de luz
sin lucha.
Nosotros pensamos.
La naturaleza
¿piensa?
Reverberación del sol
en una nube
diáfana.
Pincelada
sin pincel
arranca en desliz
la nube
aireada.
La naturaleza creando.
Arte.
Sin pensamiento.

lunes, 11 de julio de 2011

Quieto movimiento


Creada originalmente por haideé iglesias

Viveza luminosa.
Quieto vislumbre
de movimiento.

viernes, 8 de julio de 2011

Tao Te Ching XLII


Creada originalmente por haideé iglesias

El Tao genera el Uno.

El Uno genera el Dos.

El Dos genera el Tres.

Y el Tres genera todas las cosas.


Todas las cosas surgen de lo oscuro, de lo Yin

y se dirigen hacia la luz, hacia el Yang.

Cuando el Yin, lo femenino y el Yang, lo masculuno, se encuentran, todo fluye en armonía.


Los hombres odian la soledad, la ignorancia y el estar desvalidos. Y sin embargo lo reyes y príncipes, eligen a esos atributos como títulos.

Porque se puede ganar con la pérdida y perder con el triunfo. Porque como se dice comúnmente:

"Los excesivamente fuertes y violentos, no mueren por causas naturales"

Este es el origen de mi doctrina.

jueves, 7 de julio de 2011

Desdibujarse...

Creada originalmente por haideé iglesias

difuminarse en una entrega total
hasta comprender y ser
uno con la vida,
uno con el universo.

martes, 5 de julio de 2011

Zen y depresión. Explorar el territorio


Permanece sosegado. Los árboles y arbustos que hay junto a ti no están perdidos. Allí donde estés se llama Aquí. Y debes tratarlo como a un poderoso extraño, debes pedir permiso para conocerlo y ser conocido. El bosque respira. Escucha.


Anciano indio norteamericano


Cuando dejamos de correr podemos empezar a mirar lo que sucede en nuestro interior. Podemos estar aterrorizados, pero podemos apartar nuestro miedo durante un instante y explorar la situación.

En la depresión nos hallamos en un mundo en el que nunca habíamos estado. Podemos sentir que somos diferentes del resto de la gene, como si todo el mundo hablase un idioma que no comprendemos. Nuestras mentes luchan por mantenerse al corriente de todo lo que sucede a nuestro alrededor. Incluso el aire y la luz parecen ser diferentes.

La depresión no es meramente una experiencia más profunda de nuestras emociones normales de tristeza, sufrimiento o aflicción. Esas emociones, claro está, también se hallan presentes. Pero la depresión es una experiencia totalmente diferentes, tanto en el cuerpo como en la mente, respecto a todo lo que hemos conocido hasta ese momento.

Tenemos que aprender a reconocer esta tierra llamada depresión. tanto para ayudarnos a encontrar una salido como para ayudarnos a sobrevivir mientras estemos allí. Porque el camino de salido puede ser dificultoso y también porque tal vez nos costará un tiempo hallarlo.

Así que más vale que nos orientemos y exploremos este territorio en que nos encontramos.

En nosotros se hallan presentes emociones muy intensas: desesperanza, inutilidad, y una profunda e inexplicable tristeza. Sentimos que estamos totalmente solos. Pensamientos de muerte se abren paso en nuestra conciencia. Puede que incluso estemos inundados de pensamientos sobre el suicidio.

Nuestra mente se siente como si no funcionase bien. Nos resulta difícil dar forma a los pensamientos, hablar, incluso tomar las decisiones más simples. Sentimos agotamientos mental, y nuestra memoria no parece funcionar. Hay una desaceleración de cuerpo y mente. No obstante, al mismo tiempo se da una aceleración de esa voz en nuestra cabeza, que nos grita cosas terribles acerca de nosotros mismos y del resto del mundo. La depresión nos roba nuestra atención y capacidad de juicio precisamente en la época en que más las necesitamos.

También sentimos agotamiento físico. Nos sentimos agobiados, como si nos moviésemos a través de agua o en un estado de elevada gravedad. Nos movemos con lentitud y a menudo sentimos que, sea lo que fuere lo que queremos hacer, no vale la pena el esfuerzo que hay que realizar sólo para moverse. Quizá sintamos que todo lo que deseamos hacer es dormir.

El mundo que nos rodea también parece haber cambiado. Es como si alguien estuviese apagando lentamente las luces, hasta que resulta difícil ver. Todo lo que vemos a nuestro alrededor es inmundo y putrefacto, desesperación y muerte. Nos hallamos exquisitamente sintonizados con la tristeza del mundo, tanto con nuestro dolor como con el de los demás.

Este lugar puede parecer frió y carente de vida como la luna. o tan mortífero y opresivo como un árido desierto. O también puede ser un bosque oscuro, amenazador y con una vegetación agobiante, donde no hallamos camino de salida, o donde ni siquiera acertamos en qué dirección dirigirnos. O podemos sentirnos como si estuviésemos en el fondo del océano, donde no llega luz alguna, donde no podemos respirar y la presión nos ahoga.

La depresión puede llegar lentamente. Puede ser como la luz del sol desvaneciéndose al fina del día: apenas te das cuenta de que desaparece hasta que de repente no puedes ver a un palmo de tus narices. O puede se como caminar en la niebla: no percibes lo húmeda que es hasta que estás empapado hasta el tuétano.

Pero hemos elegido no echar a correr, así que tenemos que permanecer con todo ello. Ponemos atención a nuestras sensaciones y pensamientos, así como a nuestras reacciones secundarias, a nuestro deseo de echar a correr, de olvidarnos de todo nuestro dolor. Hemos elegido hacer frente valientemente a nuestra vida, con atención y compasión.

Aunque la depresión es diferente para cada uno de nosotros, existen muchos elementos comunes a todos, que confirman que existe un proceso físico en marcha. La depresión parece ser una enfermedad, una afección tanto del cuerpo como de la mente.

La depresión también es una enfermedad espiritual. Interfiere en nuestra capacidad de poner atención en este maravilloso momento presente, de ver la bondad de este momento y de sentir la esperanza de los momentos que vendrán tras el actual. Hace que el regalo de la existencia como ser humano parezca una maldición.

No obstante, al enfocar la depresión de una manera espiritual – y con la ayuda de los demás– podemos hallar curación no sólo para nuestro cuerpo y nuestra mente, sino para nuestro espíritu sufriente.


Exploración complementaria

Mientras permanece sentado cómodamente en un cojín o en una silla, relaje la respiración. A continuación empiece a concentrarse en las inspiraciones y espiraciones.

Cuando se haya asentado de forma natural en su propio ritmo respiratorio, lleve su atención al cuerpo. ¿Qué sensaciones tiene que pudieran ser una manifestación de su depresión? ¿Siente que son diferentes a lo que suele sentir normalmente?¿Siente que son diferentes a lo que suele sentir normalmente? ¿Se siente especialmente frío o caliente? ¿O bien se siente aletargado?

Fíjese si siente dolor, y dónde está localizado. ¿Nota tirantez en el vientre, o dolor en el pecho? ¿O tal vez siente una cierta agitación y le resulta muy difícil permanecer sentado y tranquilo? Ponga su atención en esas sensaciones, pero sin responder a ellas. En su lugar, trate de continuar sentado y respirando, mientras presta atención a esas sensaciones.

Ahora tómese un momento para enfocar la atención sobre los pensamientos. Si puede, obsérvelos ir y venir sin implicarse con ellos, oriente suavemente su atención de vuelta a la respiración y a observar simplemente los pensamientos. ¿Aparecen pensamientos que no acostumbran tener? ¿Piensa en la muerte, o bien aparecen pensamientos de inutilidad o falta de sentido? ¿Está preocupado o atribulado a causa del miedo, o de todo lo malo que siente que puede suceder? No trate de parar esos pensamientos o de alejarlos de usted: simplemente obsérvelos y tome nota de ellos.

Finalmente, lleve su atención a las emociones y fíjese cómo se entretejen con los pensamientos, ¿Siente miedo? ¿Desesperación? ¿Ansiedad? ¿Ira? ¿Tristeza? ¿Se siente apabullado?

Dé un giro de ciento ochenta grados a su atención y vuelva a observar su cuerpo. ¿Están sus emociones y pensamientos conectados con algunas de las sensaciones físicas que percibió con anterioridad? Cuando pone atención sobre las sensaciones, pensamientos y emociones, ¿aumentan de intensidad o bien se calman?

Cuando siente que está listo para acabar, lleve la atención de regreso a la respiración durante unos instantes, y fíjese en si el ritmo respiratorio ha variado desde que empezó esta exploración.

Puede realizar este ejercicio de vez en cuando para comprobar sus sensaciones de depresión. O bien puede llevarlo a cabo a lo largo de varios días para llegar a conocer bien su depresión.

-----

Sentado tranquilamente, lleve su atención a la respiración, a las inspiraciones y espiraciones..

Ahora imagine que la depresión es un lugar con una realidad física. ¿cómo es? ¿Es como estar perdido en un bosque, o atrapado en el fondo del mar, o abandonado en pleno desierto? ¿O bien está en una enorme y oscura mansión? ¿O se trata de algo completamente diferente?

Explore ese lugar. Fíjese en el olor del aire, en lo cálido o frío que resulta. ¿Qué sonidos escucha? ¿Hay otras personas en ese lugar? ¿Cómo se siente ahí: perdido, solo, asustado, confuso?

Puede regresar a ese lugar en cualquier momento para examinar su depresión y hacerse más consciente de lo que es, y de cómo puede ir cambiando.


Realizar la exploración sólo si te sientes cómodo haciéndola. Recomendación del propio autor.


(Extraído del libro "El camino del Zen para vencer la depresión". Autor Philip Martin)

lunes, 4 de julio de 2011

El conocimiento redondo y la acción cuadrada

Creada originalmente por haideé iglesias

Una filosofía general para la gente es la de que la atención debe ser sutil y la voluntad grande; el conocimiento redondo y la acción cuadrada; las destrezas muchas y los intereses pocos.
Una atención sutil significa ponderar los problemas antes de que se presenten, estar preparado frente a las desgracias antes de que sucedan, estar en guardia antes las faltas, estar atendo a lo sutl y no entregarse a los deseos.
Una gran volutnad significa abarcar a todas las naciones, unificar las distintas costumbres, incluir a todas las personas como si se tratara de una sola familia, ver que los juicios van parejos y ser su eje.
Un conocimiento redondo quiere decir funcionar sin prinicipo ni fin, llagnado a todos los confines, como la fuente profunda que no se agota, respondiendo a todo a medida que sucede. La acción cuadrada significa mantenerse recto sin que falle la decsión, se claro, puro e inalterable, no caer en el desconttrol cuando surgen aprietos; y no caer en los antojos al tener éxito.
El gozar de muchas destrezas significa ser competente tanto en las artes marciales como el el ámbito cultural, siendo acertado en la acción y en el reposo, ser capaz de actuar o replegarse según sea el momento y no huir de nada, sino examinar lo que es realmente apropiado en casa ocasión.
El tener pocos intereses quiere decir el dominar las artes teniéndolas por la mano, tratas muchas cosas alcanzando lo esencial, gobernar lo amplio aferrando lo general, controlar la hiperactividad, mantenerse en paz y trabajar en lo que es central, utilizando el uno para unificar el múltiple, como cuando se juntas las piezas de un talismán.
Aquellos cuya atención es aguda, controlan lo sutil; aquellos cuya voluntad es grande, lo abarcan todo. Aquelos cuyo conocimiento es redondo, lo saben todo; aquello cuya acción es cuadrada, se guardan de hacer ciertas cosas. Aquellos cuyas destrezas son muchas, lo consiguen todo; aquellos cuyos intereses son pocos, reducen a la mínima expresión lo que poseen.

El Tao de la política.

viernes, 1 de julio de 2011

Coherencia

Creada originalmente por haideé iglesias

-¿Qué edad tiene usted Mulá?
-Cuarenta años.
-Pero eso mismo me dijo la última vez que se lo pregunté, hace ya dos años.
-Si, siempre mantengo lo que digo.

Mulah Nasrudin
Related Posts with Thumbnails