domingo, 2 de noviembre de 2008

La flor

Se cuenta que alrededor del año 250 a.C., en China, un príncipe de la región norte del país, estaba por ser coronado emperador, de acuerdo con la ley y debería casarse.
Resolvió hacer un “concurso” entre las chicas de la corte o quien pensaba era digna de su propuesta.
Al día siguiente, el príncipe anuncio que recibiría, en una celebración especial a todas las chicas y lazaría el desafío.
Una viejita, empleada del palacio hacia muchos años, oyendo los comentarios sobre los preparativos, se sintió triste, pues sabía que su hija nutria un sentimiento de profundo amor por el príncipe.
Al llegar a casa y relatar el hecho a su hija, se asombró al saber que ella pretendía ir a la celebración, e indagó incrédula:
-Hijita, ¿qué vas ha hacer tú allí? Estarán presentes todas las bellas y ricas muchachas de la corte. Sácate esa idea de la cabeza, se que estás sufriendo, no vuelvas tu sufrimiento una locura.
Y la hija respondió:
-No querida mama, no estoy sufriendo y mucho menos loca, se que jamás podré ser su elegida, pero es mi oportunidad de estar por lo menos algunos momentos cerca del príncipe, y esto me hace feliz.
A la noche, la joven llegó al palacio. ¡Allá estaban todas las bellas muchachas, con las más lindas ropas, con las más bellas joyas! Entonces finalmente el príncipe lanzó el desafío:
-Les daré a cada una de ustedes una semilla. Aquella que dentro de seis meses, me traiga la más bella flor, será elegida mi esposa y futura emperatriz de China.
La propuestas del príncipe no evitó las más profundas tradiciones de aquel pueblo, que valoraba mucho la especialidad de “cultivar” algo, sea costumbres, amistades, etc…
El tiempo pasó y la dulce joven, como no tenia mucha habilidad en las artes del jardín, cuidaba con mucha paciencia y ternura su semilla, pues sabía que si la belleza de la flor surgía en la misma extensión que su amor, no necesitaba preocuparse del resultado.
Pasaron tres meses y nada surgió. La joven intentó de todo, uso todas los métodos que conocía, nada había nacido
Día tras día ella percibía cada vez más lejos su sueño, y cada vez más profundo su amor…
Por fin, los seis meses habían pasado y nada había brotado. Consciente de su esfuerzo y dedicación, la chica le comunicó a su madre que , independientemente de las circunstancias volvería al palacio, en la fecha indicada, pues no pretendía nada más que el pasar unos momentos en compañía del príncipe.
El día señalado estuvo allí, con su florero vacío. Las otras muchachas, cada una con una flor más hermosa que la otra, de las más variadas formas y colores.
Ella estaba admirada, nunca había presenciado tan bello espectáculo.
Finalmente llegó el momento esperado y el príncipe observó cada una de las muchachas con cuidado y atención.
Después de pasar por todas, una a una, el anuncia el resultado e indica a la bella joven como su futura esposa.
Las personas presentes tuvieron las más variadas reacciones. Nadie comprendió porque había elegido justamente a aquella que nada había cultivado. Entonces tranquilamente el príncipe aclaró:
-Esta es la única que cultivo la flor que la volvió digna de ser emperatriz, la flor de la honestidad, pues todas las semillas que entregué eran estériles.
La honestidad es como una flor tejida con hilos de luz, que ilumina a quienes la cultivan y esparce claridad a su alrededor.
Y si no encontramos a quien la valore, no por eso hemos de dejar de ser honestos, seguirá iluminándonos el camino.

14 comentarios:

  1. hermosa y certera historia, no hay nada como ser honesto!! Me encanta! una abraza guapa!!!

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  2. Es una bella historia, como un buen cuentito cuya moraleja nos hace pensar quedamente...

    Lástima que la honestidad no sea uno de los principios básicos con el que los seres humanos nos identificamos....


    besitos grandotes....

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  3. Hola Haideé:
    Magnífica historia, aplicable al mundo actual. Por un lado la voluntad de la joven que no se frena ante las dificultades y por otra parte su sinceridad.
    Un abrazo sincero. :)

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  4. Buen cuento y mejor moraleja.

    Un abrazo

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  5. Es difícil hoy en día encontrar a alguien plenamente honesto e incluso a nosotros mismos nos cuesta serlo en ciertas situaciones. Es una pena porque si todos lo fuéramos, sacando a la luz nuestras virtudes y defectos, el mundo sería más sencillo. Pero no, parece que todos jugamos a ese "juego" llamado política en el que lo importante es la fachada y lo demás y los demás no importan.

    Y encima nos tratan de dirigir por donde ellos quieren... Ufffff!!!

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  6. Voy a ser original.
    Preciosa historia con gratificante moraleja.

    Llevo una maceta vacía. Nn me he parado a pensar en las semillas que me han dado.

    Besos

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  7. ...Una historia que hace pensar, y creer ;)
    Besosssss...

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  8. ¡Hola!nany:si, y una vez que lo logras no lo cambias por nada... Un cariñoso abrazo bonita :))

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  9. ¡Hola!ayshane: arriba el optimismo... no te dejes vencer por lo que hacen mal los demás, uno mismo ha de ser lo que quiere ser, los otros no importan...
    Un cariñoso abrazo bonita :))

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  10. ¡Hola!javier: si, la tranquilidad sosegada del que siente que actua desde lo más profundo...
    Un abrazo honesto:)

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  11. ¡Hola!cornelivs: honestidad, encontrarla es nuestro camino...
    Un abrazo

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  12. ¡Hola!juan carlos: sólo es dificil porque imperan los miedos...no debe importar la opinión de los demás ni sus actos, se tú... eso es todo...
    Sigues llenandote de negatividad con esos pensamientos, no son sus actos sino su interior, lo que cuenta...saber ver más allá,y llenarnos de compasión y comprenderemos...
    Un fuerte abrazo, animoso :))

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  13. ¡Hola!algial: me gusta tu originalidad,jajaja...
    Bien, no se por que me da que las semillas que te han dado a ti, estan intactas, plantalas todas, y verás hermosos árboles...¿por qué son árboles verdad?
    Un fuerte abrazo

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  14. ¡Hola"carmen: ¿verdad que si? Pues a ello, desde lo más profundo, se que me entiendes...
    Un cariñoso abrazo

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